Me encargaron esta caricatura para regalársela a un mozo el día de su boda. En ella sale con sus colegas de parranda y en el sofá de su peña, lamentándose de lo que poco que habían ligado todos al final de la noche (yo soy un mandao, que conste).
Si tú también quieres que te dibuje algo así, escríbeme a carlos@proyec.com y lo hablamos.



Pues he aprovechado un ratico tonto para hacer los dibujetes del proyecto «Postales desde el limbo». Se trata de una exposición colectiva en la que el dinero recaudado con la venta de las obras se destina a proyecto Hombre.


